Pase a Profundidad: ¿Por qué Pedro Caixinha se volvió loco?

En un hecho inexplicable Pedro Caixinha despotricó contra Tigres, dando a entender que sus logros actuales eran a base de billetazos, considerando a Tigres un equipo chico.


Con la espada desenvainada

Como es costumbre, en días previos al duelo de la fecha 15 entre los Tigres contra la máquina del Cruz Azul, los medios de comunicación se reunieron para captar las impresiones del entrenador celeste.

Para mi sorpresa, el estratega portugués, en lugar de hablar de cosas técnicas o tácticas del partido, prefirió enfocarse en la supuesta grandeza del cuadro felino. Caixinha mencionó:

“Para un grande es la historia, los títulos y la afición. Los títulos por ahí van, la afición creo que también la tienen, no sé si tanto en número que tienen los otros cuatro grandes, pero la historia tú no la puedes comprar, tiene que ser día con día, va a necesitar un poco más de tiempo”.

La frase que remarco en el párrafo anterior fue la que más llamó mi atención; ¿Pedro Caixinha considera que los logros del equipo de Tigres en los últimos años son a base de billetazos?

No señor Caixinha, lo que Tigres está cosechando en estas fechas es producto de mucho trabajo. Es consecuencia de un plan de acción que dio comienzo hace muchos años, liderado por una directiva que tenía el reto de hacer de un equipo que nadaba en la mediocridad, una institución protagonista que el día de hoy genera envidia.

Honestamente tenía en otro concepto al Sr. Caixinha, lo consideraba una persona analítica, profesional y de un sistema diferente de trabajo. Lo estimaba un apasionado del fútbol, un revolucionario del deporte, pero de ninguna manera, una persona irracional que demerita los logros de los demás.

Sus comentarios desafortunados me hicieron pensar que el señor Caixinha no habló con la razón, más bien con un dejo de envidia. Una persona envidiosa tiende a reprimir enojos o malos momentos que luego termina expresando de diferentes formas. Por lo general, las personas envidiosas suelen tener un estado de ánimo pésimo e intentan destruir aquello que envidian.

El mal momento de su equipo y la presión mediática que ejerce la prensa capitalina terminó por exasperar a un técnico que descargó su ira con un equipo como Tigres que nada tiene que ver con su incapacidad de enderezar el rumbo de una máquina que navega en medio de la mezquindad.

No por nada la mayoría de los mexicanos por mucho tiempo hemos odiado a las águilas del América, ya que representan todo aquello que nos gustaría que tuviera nuestro equipo.

En fin, pensé que había tenido una mala tarde, que probablemente cuando llegara a la ciudad buscaría la forma de aclarar las cosas, o en su defecto, buscara acomodar las palabras para hacerlas mas ligeras, aun defendiendo su punto.

Arisco e inaccesible 

Contrario a ésto se mostró inaccesible con los medios de comunicación, al grado de enfrascarse en una discusión sin sentido con un reportero local, al grado de gritarle “Vete al carajo”, cuando éste, le solicitó una entrevista.

Señor, lo que buscaba el reportero era una nota, e involuntariamente, usted se la dio. Si dudaba alguien de sus apreciaciones, usted dejó fuera de dudas sus malos conceptos, pero sobre todo su mala educación.

No con esto quiero decir que Caixinha esté equivocado en su apreciación de considerar a Tigres no grande, ya que coincido con él, pero existen formas de decir lo mismo pero sin demeritar lo conseguido, considerando que se consiguió sus logros actuales comparándolos.

Mi abuela paterna decía “Mijo´, la crítica constructiva no existe, lo que tiene usted es envidia”